Hay dos tipos de FE. Una es creer en fantasÃas, supersticiones, mentiras y cuentos solamente porque otros creen -y enseñan- todo tipo de estupideces. Sin pruebas, sin evidencia, sin contraste, sin análisis y sin debate, millones simplemente creen.
Esta es la fe que explotan los charlatanes, los lÃderes religiosos y los polÃticos (y los escritores de horóscopos).
Si no puede levantarse temprano; si no quiere trabajar largas horas mientras su competencia duerme o se divierte; si tiene miedo de arriesgarse; si tiembla ante los rechazos, las crÃticas o las burlas, etc., no tiene derecho a creer en si mismo.
Yo creo que tú puedes. Y te recomiendo que si quieres explotar al máximo las capacidades que te han sido otorgadas, aprendas los secretos de la riqueza completa siguiendo este link. Pero si no lo creyera, y nadie en el mundo lo creyera, serÃa suficiente con que lo creyeras tú.
Javier Escudero escribe en este artÃculo sobre las oportunidades claras de negocio que han surgido como resultado de los planes de acción enunciados por los partidos ganadores -de las comunidades más grandes- en las últimas elecciones en España.
Un gran recurso para los que planean invertir su tiempo o dinero en explotar nuevas brechas con gran potencial de generar retornos interesantes en el mercado Español.
La venta no es otra cosa que el intercambio de un valor por otro valor. Un producto por otro producto, servicio o dinero.
Los millonarios son buenÃsimos para vender, para persuadir, para convencer. No necesariamente lo hacen en persona (algunos son muy tÃmidos en persona); pero pueden hacerlo por escrito, por correspondencia, por anuncios en periódicos y revistas, o radio y TV, o internet, o por medio de agentes distribuidores de sus productos.
Debe quedar claro, entonces que HACER un producto, o saber dar un servicio, no crea riqueza; lo que crea riqueza es venderlo, hacerlo llegar al grupo de gente adecuado que lo considerarán un VALOR MASIVO al grado de no poder detenerse hasta sacar sus billetes y adquirir ese producto o servicio.
Crear una PRIORIDAD es arreglar las cosas según el rango, posición o preferencia que alguien desea.
Este es uno de los grandes secretos de los millonarios y de los triunfadores que están en proceso de convertirse en millonarios.
Ellos tienen un sistema para enlistar y realizar todos sus actos diarios (semanarios y mensuales) según el criterio de “me aleja o me acerca de mis metas, me ayuda o me estorba, es muy importante y poco importante”.
No recuerdo si fue Andrew Carnegie, el magnate acerero estadunidense o uno de sus principales ejecutivos, a quien se le acercó un experto en productividad, ante la petición de algún sistema que le produjera mejores resultados.
El experto le dijo: “Cada dÃa haz una lista de todo lo que tienes que hacer mañana y numera cada cosa en orden de importancia. Y empieza al dÃa siguiente con la actividad número 1. Al terminar sigue con la número 2. Una vez concluida haz la 3. De esa manera, aunque no las termines todas, habrás hecho las más importantes, y aumentará tu productividad”.
Cuando el ejecutivo le preguntó cuánto le debÃa por el consejo, el experto dijo: “Usa el sistema durante un mes y luego me mandas un cheque por lo que consideres que vale”. Un mes más tarde el experto recibió un cheque de $25,000 dólares como pago.
Asà que ese es el secreto: enlista tus pendientes. Desecha o delega los que pueden o deben hacer otras personas. Enlista tus acciones en orden de importancia y empieza con la número uno, luego la dos, luego la tres… Vas a avanzar kilómetros donde antes avanzabas metros.
Comienza esta misma noche y haz tu lista para mañana!
Los que soñamos con ser millonarios pensamos que tenemos que comenzar EN GRANDE, y todo lo que hacemos tiene esa tendencia, porque soñamos en grande, pensamos en grande, nos motivan causas y principios realmente superiores.
Todo esto hace que cuando nuestras acciones producen resultados “pequeños”, entonces nos llenemos de desaliento y hasta depresión.
Debemos estar dispuestos a aceptar pequeños resultados y construir sobre ellos. Por ejemplo, el magnate de los medios Michael Bloomberg, cuando decidió iniciar un servicio de información financiera solamente pudo vender su servicio a VEINTE clientes –pero el año siguiente le compraron 167,000.
Duele el leer la historia de Abraham Lincoln y sus esfuerzos por ser un conferencista exitoso. En muchas ocasiones, dice su historia, anunció conferencias a las que NO ASISTIA NADIE.
Es bueno apuntar hacia resultados espectaculares; pero si no ocurren, eso no significa que hemos perdido la batalla. Si sabemos construir sobre resultados mÃnimos, podemos llegar a obtener resultados envidiables.
Mi nombre es Diego Katzman, MBA especializado en medios, nuevas tecnologías, marketing, y estrategia online y web 2.0. Mi trabajo como mentor de negocios y consultor de empresas ha ayudado a cientos de personas a lograr sus sueños de riqueza y libertad financiera y personal. -- DrNegocios.com tiene una única misión: proporcionarte información filtrada sobre las mejores posibilidades, ideas y tendencias de negocio para que tu fortuna personal aumente exponencialmente cada vez que nos leas (y apliques mis consejos).
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